WRC: Nadie pone en jaque al rey

El Campeonato Mundial de Rally puso primera en Montecarlo y saltaron todas las alarmas ante la supremacía de una tripulación y un auto, que podrían poner definitivamente en apuros al certamen, asegura nuestro columnista Mauricio Gallardo.

Sebastien Ogier junto a Julien Ingrassia ganaron por tercera vez consecutiva el tradicional Rally de Montecarlo, al comando del recargado VW Polo R especificación WRC.

Lo que no es más que una noticia deportiva se transforma en un sinnúmero de interrogantes debido a la falta de real oposición para el actual campeón mundial. A simple vista parece que nadie puede poner en jaque al actual rey de los derrapes y esto podría afectar el interés de los espectadores.

Si bien es cierto que el Rally sobrevivió al extenso dominio que impuso Sebastien Loeb, junto a Daniel Elena y Citroën, cosechando nada menos que setenta y ocho triunfos y nueve títulos mundiales consecutivos en la clase mayor, también es cierto que al menos en la época de Loeb había una cierta expectativa  aunque sea en lo previo, de que alguien pudiera batirlo.

Petter Solberg, Marcus Gronholm, Mikko Hirvonen y en los últimos tiempos el propio Ogier, fueron algunas de las amenazas que el volante alsaciano supo neutralizar y dejar bien en claro que pese a todo, casi siempre él resultaba vencedor.

La diferencia en la actualidad y que quedará en evidencia con mucho fuerza este año, es que definitivamente parece que nadie podrá hacerle sombra a un Ogier muy firme, consolidado y tremendamente rápido.

Ni siquiera en los papeles previos se puede aventurar otro nombre a la victoria que no sea Ogier y por varios motivos.

Uno de los potenciales oponentes siempre es Kris Meeke, pero durante este año Citroën no tiene estructura oficial, por tanto los DS3 ya no cuentan con el presupuesto millonario y el desarrollo del coche, así será al menos hasta el regreso del equipo Citroën Racing en 2017.
Esto pondrá a Mekke muchas veces cerca del podio pero el tema es ver si logra incomodar al tricampeón.

Ford hace mucho que no tiene apoyo oficial y la marca representada por el M-Sport paga por sus limitaciones. Hace tiempo que dejaron de ser protagonistas en los escalones más alto del clasificador.

Hyundai parece no poder despegar y el talentoso belga Thierry Neuville queda diezmado en su intento por mostrar sus cualidades.

Por las prestaciones superiores que ha mostrado Volkswagen en este tiempo, la lógica indica que el rival más fuerte de Ogier estará dentro de su propio equipo y en ese punto vemos que Andrea Mikkelsen es claramente el tercer eslabón del equipo alemán y seguramente su contrato no le permite enfrentar a Ogier de igual a igual.

La situación de Jari-Matti Latvala es un poco diferente, ya que el finlandés sí está habilitado para pelear contra el francés en las mismas condiciones, aunque el rapidísimo Latvala está cada ves más atrapado en sus propios errores y termina él mismo cerrando la única llave de competitividad que podría inquietar a Ogier.

Ante este panorama nada alentador, el WRC espera el cambio reglamentario que traerá modificaciones sustanciales a los autos del mundial y eso podría avivar la lucha que hoy casi no existe, mientras tanto habrá que pasar este certamen que recién comienza y como nunca antes encendió tantas alarmas, en función de un dominio que promete extenderse en manos de Ogier, consolidado ya como el segundo piloto más ganador de la historia, lejos aún de Loeb, pero en su misma huella y como escribimos alguna vez aquí: ¿Qué tan lejos puede llegar Ogier? La respuesta parece ser tanto como lo dejen, y esto sin desmerecer sus enormes cualidades conductivas.

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