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Un Ryan Preece emocionado gana el caótico NASCAR Clash en Bowman Gray

Ryan Preece todavía no tiene una victoria que otorgue puntos en la NASCAR Cup Series, pero ahora es ganador del Cook Out Clash en Bowman Gray. El mexicano Daniel Suárez finalizó cuarto.

Ganador del Clash, Ryan Preece, RFK Racing Ford

Un emocionado Ryan Preece no pudo contener las lágrimas ni evitar soltar un insulto de celebración al conseguir la victoria en el Cook Out Clash en el Bowman Gray Stadium.

El “Madhouse” hizo honor a su apodo, ya que la carrera —que ya había sido pospuesta varios días debido a la nieve— presentó un récord de 17 banderas amarillas y terminó con neumáticos para lluvia después de que cayera aguanieve sobre la pista a mitad de competencia, alrededor de la vuelta 100.

Preece condujo el auto No. 60 hasta una trabajada victoria sobre William Byron y Ryan Blaney. Daniel Suárez finalizó cuarto, Denny Hamlin quinto, Chase Briscoe sexto, Austin Dillon séptimo, Chris Buescher octavo, Ross Chastain noveno y Alex Bowman décimo.

“No sé ni qué decir. Para ser honesto, ha sido un p***** camino muy largo”, dijo Preece mientras intentaba contener las lágrimas en Victory Lane. “Es el Clash, pero, amigo, han sido años y años de pelearla. Estoy muy agradecido con Brad Keselowski, Kroger, Coca Cola, todos nuestros socios… Hace dos años, no pensaba que iba a tener trabajo. Creí que iba a volver a casa, a Connecticut. Estoy súper, súper emocionado”.

Preece se une a Jeff Gordon y Denny Hamlin como los únicos pilotos que ganaron el Clash antes de lograr su primera victoria oficial en carrera.

 

Resumen de la carrera

Al inicio de la competencia, Larson y Byron trabajaron juntos para controlar los carriles, y Larson dominó el primer stint de la carrera.

La primera bandera amarilla llegó en la vuelta 41 por “weepers”, ya que el derretimiento de la nieve se filtró por debajo de la barrera SAFER y se extendió por la pista.

Finalmente, cuando la carrera se reanudó, Briscoe apareció para romper el 1-2 de Hendrick, superando a Byron por el segundo lugar. Luego se produjo un choque en cadena cuando Logano golpeó a Chastain, quien golpeó a Blaney, quien a su vez golpeó a Wallace y envió al No. 23 al trompo.

Briscoe se mantuvo firme por el exterior en el relanzamiento siguiente, pero finalmente cayó al tercer puesto. El primer cambio de líder llegó en la vuelta 71, cuando Byron superó a Larson por fuera, con Briscoe siguiéndolo.

Larson comenzó a perder posiciones y cayó hasta el décimo lugar para el descanso de mitad de carrera.

La siguiente amarilla fue por Cindric, que hizo un trompo tras un contacto de van Gisbergen. SVG expresó su frustración por radio con quienes lo estaban usando, indicando que el incidente era una represalia. También tuvo palabras para su excompañero Suárez, diciendo: “Supongo que está contento de no ser más mi compañero. Ahora puede pegarme”.

Esos excompañeros tuvieron más cruces en la primera mitad de la carrera. En el descanso de mitad de competencia, Suárez empezó a intercambiar golpes con Wallace bajo amarilla y avisó por radio: “Le voy a patear el p***** trasero. Y decile al #97 que voy por él”.

Byron finalmente perdió el liderazgo ante el dúo de JGR formado por Briscoe y Gibbs, y Gibbs incluso tomó la punta de Briscoe justo antes del descanso de mitad de carrera.

Mal clima a mitad de carrera… neumáticos de lluvia

 

En la amarilla de competencia, Gibbs lideraba por delante de Briscoe, Byron, Blaney y Hocevar.

Durante la pausa, comenzó a caer aguanieve sobre la pista y NASCAR detuvo la carrera para colocar neumáticos de lluvia en todos los autos. Tras un pequeño retraso, finalmente dejaron que el pelotón volviera a competir.

En el relanzamiento, los autos estaban por toda la pista buscando agarre. No tardó en estallar el caos, con Hamlin, Larson y Preece haciendo trompos.

El siguiente relanzamiento fue algo más ordenado, y Briscoe tomó el control de la carrera. Los autos rodaban muy arriba, cerca del muro, al encontrar ahí el carril más rápido.

Josh Berry, que había ganado el LCQ más temprano, golpeó el muro y quedó detenido, provocando otra bandera amarilla.

La siguiente amarilla llegó por un incidente de Cindric, que bloqueó brevemente la pista. Hocevar se metió en la punta en el relanzamiento siguiente, deslizándose por delante de Briscoe.

Mientras luchaban por el liderato, Hamlin hizo un trompo delante de ellos, provocando otra amarilla. Hubo incidentes previos con Gibbs y luego con Blaney, pero NASCAR mantuvo la bandera amarilla ya que pudieron seguir rodando.

Crash involving Ty Gibbs, Chase Elliott

Crash involving Ty Gibbs, Chase Elliott

Photo by: Jonathan Bachman - Getty Images

El relanzamiento fue con contacto total, pero la siguiente amarilla se debió a que A. Dillon hizo un trompo. En el relanzamiento posterior, van Gisbergen se abrió paso hasta la punta mientras Elliott hacía un trompo.

Una vez más, el piloto por el interior sacó ventaja, ya que Preece superó a SVG para tomar el liderazgo antes de que Logano y Hamlin hicieran trompos. SVG recuperó la punta por la parte baja en el siguiente relanzamiento, mientras Gibbs trompeaba tras un contacto con Zilisch dentro del pelotón. Hocevar fue uno de los involucrados, perdiendo parte de su guardabarros delantero derecho.

SVG eligió la fila interior y retuvo el liderazgo en el siguiente relanzamiento. Por primera vez en un buen rato, la carrera se ordenó en fila india y Larson se detuvo tras informar por radio que se había quedado sin combustible.

A medida que la pista comenzaba a secarse, SVG pareció perder parte de su ventaja y cayó algunas posiciones, mientras Preece tomaba el mando.

Otro piloto de Hendrick se quedó sin combustible, esta vez Elliott. En el relanzamiento siguiente, Briscoe envió a SVG al trompo, provocando un choque múltiple que también involucró a Zilisch y Wallace.

Con 35 vueltas por delante, NASCAR llevó a todos los autos a la calle de boxes para que se aseguraran de tener suficiente combustible en el tanque. Tanto Hocevar como Reddick intentaron montar neumáticos lisos, pero NASCAR les indicó que no estaba permitido.

Preece continuó liderando mientras Byron se colocaba como su principal perseguidor. Con 20 vueltas restantes, Wallace hizo trompear a Hocevar en lo que pareció intencional. Blaney pasó al segundo lugar en el relanzamiento, mientras Larson se accidentaba en medio del pelotón tras chocar con Gibbs y Busch.

El último tramo hasta la bandera a cuadros vio a Byron intentando desesperadamente alcanzar a Preece, pero no pudo lograrlo, ya que el Ford No. 60 de RFK Racing le dio a Roush su primera victoria en el Clash de pretemporada desde 1999.

Resultados completos de la carrera:

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