El semáforo del Gran Premio de Italia

compartidos
comentarios
El semáforo del Gran Premio de Italia
Germán Garcia Casanova
Por: Germán Garcia Casanova , Redactor jefe
4 jun. 2018 18:38

Como cada lunes después de las carreras, te ofrecemos nuestra particular opinión sobre el fin de semana del Gran Premio de Italia de MotoGP.

 

Podio: ganador de la carrera Jorge Lorenzo, Ducati Team

Podio: ganador de la carrera Jorge Lorenzo, Ducati Team

Photo by: Gold and Goose / LAT Images

Verde

Y 18 meses después Jorge Lorenzo volvió a lo más alto del podio. 24 grandes premios necesitó el balear para ganar su primera carrera con Ducati, 46 menos que Andrea Dovizioso, su ahora deslumbrante compañero de equipo, al que ha igualado en número de triunfos en la presente temporada. Pero tan importante como la victoria, o más, fue poder ver de nuevo al mejor Lorenzo, al martillo, al piloto preciso, fino y quirúrgico capaz de girar 20 vueltas consecutivas en 1.48 sin error, minando a sus rivales hasta dejarles a un mundo. Jorge ya estuvo muy cerca de hacerse con la pole (0.035sg.) que le arrebató con una vuelta mágica Valentino Rossi, pero salir segundo en parrilla para el balear es como hacerlo en pole, se puso delante antes de llegar a la primera curva y no cedió ni una sola vez el liderato, ni se le acercaron. La película parecía una de esas de serie B mil veces vistas, pero esta vez no hubo desfallecimiento, no dejó de empujar, no permitió que la indomable Ducati le venciera.

Relacionado:

¿La clave? Es difícil de saber, pero si hacemos caso de lo que dijo el piloto, e incluso confirmó de alguna manera el jefe de ingenieros de la fábrica, Gigi Dall’Igna, todo reside en una pieza de plástico acoplada al depósito de la Desmocedici que permite al corredor mantenerse en una posición más alejada del manillar, sin tener que hacer tanta fuerza en las frenadas para no irse para adelante. Una pieza que Jorge viene reclamando desde los test de Tailandia y que no llegó, increíblemente, hasta el sexto gran premio del año. Si eso es verdad, en el Reparto Corse de Borgo Panigali deberían hacérselo mirar, porque una pieza de 20 euros puede haber arruinado una temporada que solo en ficha le cuesta a la marca 13 millones de euros, y subiendo por cada victoria que logre. Además de la marcha del piloto, ya anunciada el domingo.

La lista de ‘facturas’ que podría cobrarse el mallorquín con su primera y casi inesperada victoria, es larga, pero eso es asunto suyo y no vamos a entrar en las comparaciones deportivas. Sí lo haremos en las personales. El pasado año, cuando Andrea Dovizioso empezó a ganar carreras el primero que le felicitaba y estaba bajo el podio para celebrar sus triunfos era su compañero de equipo, Lorenzo. El mallorquín, cinco veces campeón del mundo y el piloto mejor pagado de la historia, se tragó su orgullo y su ego para reconocer el buen momento de su compañero. El domingo, en Mugello, el papel de Dovizioso dejó mucho que desear y cuando le preguntaron por la victoria de Jorge en la rueda de prensa respondió hablando sobre sí mismo, su carrera y los neumáticos, como si a alguien le importara. El italiano acabó segundo y recortó un buen puñado de puntos gracias a la caída de Márquez, pero ante su público y en casa de Ducati, ese segundo fue una derrota. Dovizioso es un gran corredor de carreras, sin duda, pero no es un campeón, ni como piloto, ni como persona.

Podio: tercer clasificado Valentino Rossi, Yamaha Factory Racing

Podio: tercer clasificado Valentino Rossi, Yamaha Factory Racing

Photo by: Gold and Goose / LAT Images

Amarillo

Valentino Rossi es el Houdini del deporte mundial, el hombre al que más veces se ha enterrado, retirado y lanzado al fondo de un río encerrado en una caja hermética atado con cien cadenas, y como el famoso mago… siempre aparece de nuevo. La pole que se sacó de la chistera el sábado en un Mugello enloquecido con su ídolo fue impresionante, una vuelta en 1.46.208 que se ha convertido en el giro más rápido dado jamás al trazado de la Toscana, y aún hubiera podido ser mejor porque el italiano, tras hacer ese increíble crono, ‘cazó’ a Márquez al vuelo en vuelta rápida lanzada para cogerle la rueda y, en caso de mejorar su tiempo quitárselo al rebufo, lo tenía tan claro Marc que la cosa iba así que abortó la vuelta pese a saber que eso le condenaba a salir retrasado en parrilla. “Preferí salir desde la segunda fila antes de que viera [Rossi] mis puntos fuertes”, dijo el de Honda.

Te puede interesar:

A la postre no le sirvió de nada a Marc, que en carrera se fue al suelo cuando, precisamente, le seguía Rossi circulando segundo y tercero, respectivamente. A Valentino la pole tampoco le valió para conseguir su propósito de ganar ante sus fans (hubiera puesto Mugello patas arriba), pero salir desde la primera fila le ahorró la lucha en las primeras curvas y le dejó en una buena situación para, finalmente, subir al podio. No antes sin tener que pelearlo de lo lindo con Dovizioso, el único que pudo con él, Iannone, Rins y Petrucci. Con casi 40 tacos, el italiano volvió a dar sopas con onda a pilotos mucho más jóvenes y con motos que, ahora mismo, parecen estar un paso por delante de la Yamaha. Gran fin de semana del astro italiano que, aparentemente, vuelve a ser ahora mismo el piloto más rápido con la M1.

Valentino Rossi, Yamaha Factory Racing, Maverick Viñales, Yamaha Factory Racing

Valentino Rossi, Yamaha Factory Racing, Maverick Viñales, Yamaha Factory Racing

Photo by: Gold and Goose / LAT Images

Rojo

Maverick Viñales es el único piloto que ha puntuado (67) en todas las carreras (6) que llevamos esta temporada junto a Danilo Petrucci (63), una regularidad que le mantiene tercero de la general a 28 puntos del líder Marc Márquez. Sobre el papel se podría decir que está haciendo su trabajo, pero la verdad es que se espera mucho, mucho más del valioso piloto de Roses. Mack hace ya 19 grandes premios que no gana (desde Le Mans 2017), y en las últimas ocho carreras (las dos últimas del pasado curso y las seis primeras de este) sólo ha subido una vez al podio, en Austin (2º). La vida del Campeón del Mundo de Moto3 en 2013 se ha convertido en una montaña rusa de sensaciones. Tan pronto parece que ha dado con la tecla y cierra una sesión con un ritmo demoledor, como sale a carrera y se pierde en el pelotón. Viñales no encuentra la puesta a punto que le hizo temible en el arranque de la pasada temporada (3 victorias en 5 carreras), y cuando no es una cosa, es la otra, y seguro que no le falta razón cuando expresa sus reclamaciones, porque su talento está fuera de toda duda.

Lo que dijo el domingo:

El problema en este negocio de las motos (y los coches, también) es que en los equipos acostumbra a haber dos pilotos, con idéntica máquina y material, y sobre el papel, el mismo apoyo de fábrica, y la comparación entre Mack y Valentino Rossi es una losa para el español. No ya a nivel de números, que son muy igualados: 5 podios para Mack en las últimas 18 carreras y 6 para el italiano en el mismo tramo, con la victoria de Holanda 2017 incluida. Si no más bien por la sensación que proyecta uno y otro. El domingo Rossi y Viñales salían desde la primera fila y mientras el 46 estuvo toda la carrera luchando por el podio, que alcanzó, el 25 estuvo luchando contra sí mismo, con una mala salida que le llevó a la décima plaza y una remontada que sólo pudo llevarle a la octava posición, que pudo ser peor de no mediar algunas caídas.

Al final de la carrera Mack se reivindicó como un piloto para luchar por el Mundial, pero que necesita las armas para hacerlo. Es una reacción lógica de un piloto joven, con talento y hambre, como lo fue incendiar el box después de Le Mans pidiendo cabezas, un motín que Yamaha tuvo que apagar en el test de Barcelona lejos del foco mediático (afortunadamente), pero que ha dejado marcada la relación del piloto con su jefe de mecánicos. Valentino, más veterano, experto y curtido, cambia la crítica por el trilerismo, y es mucho más inteligente cuando utiliza su podio en Italia para “ver si este resultado motiva a la fábrica a traernos mejoras lo antes posible”. Cuando los resultados no te respaldan, lo mejor es apretar los dientes, bajar la cabeza y dar gas, mucho gas.

 

Next article
Márquez: “Es curioso que en Mugello celebren más la caída de un piloto que la victoria de otro”

Previous article

Márquez: “Es curioso que en Mugello celebren más la caída de un piloto que la victoria de otro”

Next article

Pedrosa no seguirá en HRC el año próximo

Pedrosa no seguirá en HRC el año próximo
Load comments

Sobre este artículo

Campeonatos MotoGP
Evento GP de Italia
Autor Germán Garcia Casanova
Tipo de artículo Comentario