Maverick, un verdadero "Top Gun"

Nuestro columnista Martín Urruty repasa la historia del flamante nuevo ganador de MotoGP, Maverick Viñales, definido como "sensible, rápido y trabajador" por quienes lo acompañan en cada Gran Premio.

El teniente Pete Mitchell, aviador de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, paseaba en tierra al mando de una Kawasaki GPZ 900R, una Ninja 900. Era Maverick de ficción, representado por Tom Cruise en el clásico Top Gun, de 1986. Maverick Viñales, piloto real pero con nombre derivado de aquel peculiar personaje de cine, vuela aún estos días sobre una Suzuki GSX RR y acaba de lograr el rango de ganador en MotoGP como para llegar con las jinetas correspondientes al lado de su ídolo juvenil Valentino Rossi el año próximo en Yamaha.

Viñales, cuyo triunfo en el Gran Premio de Gran Bretaña acabó con una sequía de nueve años sin victorias de Suzuki en el Mundial, es el séptimo vencedor diferente en 12 carreras de 2016. Era, también, uno de los triunfadores más esperados dada la amenazante posición de la marca de Hamamatsu y el talento natural del español. Mack, como lo llaman, es el primero que ha vencido en las tres divisiones más recientes del Mundial de velocidad: Moto3, Moto2 y MotoGP.

Si aquel Maverick de ficción debía su apodo al carácter indómito, este Maverick -ahora domado- también tuvo sus atropellos. Como cuando a los 17 años, en su segunda temporada mundialista, decidió irse de Malasia antes del Gran Premio de 2012, disconforme con el trato que le dispensaba el equipo Avintia en Moto3. Se volvió a España a pesar de que estaba peleando el título y estuvo cuatro días encerrado en la habitación, de la que sólo salía para comer a deshora o, desvelado de madrugada, rumbo al gimnasio montado en casa. El abogado Paco Sánchez, convocado por el padre del piloto, logró destrabar el conflicto. Mack aceptó disculparse en público, volvió en la competencia siguiente y se fue de la escudería al final de esa temporada. Antes de eso había decidido ser hincha de Real Madrid a pesar de ser catalán, y sólo para ir en contra de toda su familia, fanática de Barcelona.

Viñales ha estado sobre una moto casi desde que tiene memoria. Angel, su padre, lo montó a una no bien aprendió a caminar. Fue, además, el encargado de la crianza de su hijo debido a la incapacidad de su mamá. Desde niño se trenzó con Marc Márquez: cuentan que si no se caía, le ganaba. Mack es dos años menor que el bicampeón 2014/2014. Acaso por eso Márquez haya vetado su llegada a Honda, una de las ofertas que tuvo Viñales este año antes de decantarse por Yamaha. Ducati había querido en 2015 pagar la cláusula de rescisión para llevárselo a Borgo Panigale.

Después del turbulento final de 2012, el catalán fue reclutado por el equipo Calvo. Allí tuvo como director deportivo a Pablo Nieto, uno de los hijos del legendario Ángel, hoy a cargo de la escuadra de Rossi en Moto3. El italiano será compañero de Mack en sus próximos dos años en Yamaha. Con diez podios en la primera decena de fechas de 2013, Viñales encaminó su postulación al título de la división menor. Sin embargo, la coronación llegó en Valencia, la última fecha, y luego de una extraordinaria batalla con Alex Rins. En aquel tiempo ya había empezado a viajar a las carreras sin su padre y era acompañado por Mari Carmen, su novia. Hasta se había tatuado su nombre.

La estadía en Moto2 fue de sólo un año. Colectó cuatro triunfos, peleó el campeonato y se llevó el rótulo de mejor novato. Suzuki lo sedujo con un contrato como piloto oficial por dos años con opción a un tercero. Impresionó no bien llegó. Los ingenieros recuerdan que en su debut, en el Gran Premio de Qatar de 2015, corrió sin control de tracción por un problema electrónico en la moto. En lugar de abandonar, intentó domar su nueva montura, cruzó la línea 14º y colectó sus primeros puntos. Fueron sólo dos. Lejos de los 25, el monto que otorga una victoria, por eso el número elegido por Viñales como identificación. José Manuel Cazeaux, el ingeniero electrónico argentino que trabajó en Ducati y asiste a Mack desde su llegada a Suzuki, lo ha definido como "sensible, rápido y trabajador".

Kiara Fontanesi, italiana, cuatro veces campeona de motocross, lo felicitó a través de Twitter luego de una buena clasificación. Y su mensaje tuvo respuesta de quien ya era su seguidor. Así entablaron relación los pilotos y hoy son pareja. La parmesana es un año mayor que el catalán y suelen compartir entrenamientos en motocross. Kiara asegura que Mack marca tiempos competitivos en las pruebas. La conquista y la convivencia no desenfocaron a Viñales de su objetivo para 2016: ganar por primera vez en MotoGP. Suzuki consiguió unos 15 caballos más en su motor para este año y la máquina japonesa se adaptó a los nuevos neumáticos y electrónica. Además, la evolución de la caja de marchas rápida, una innovación que en su momento impuso Honda y luego fue copiada por el resto de los fabricantes, le permitió ganar estabilidad y meterse en la competencia con las otra dos casas japonesas.

Más allá de cómo termine en 2016, que lo muestra cuarto en el campeonato, Viñales llegará a Yamaha como ganador. A un lado quedó su deseo de estudiar abogacía para ser luego notario. Las urgencias del Mundial han puesto al de Figueres en otra carrera. Maverick ya no es actor de reparto sino protagonista de la historia.

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Series MotoGP
Pilotos Maverick Viñales
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