Más y mejor: por Martín Urruty

Martín Urruty brinda su análisis del primer fin de semana de Moto GP de 2018: resalta lo hecho por Márquez y Dovizioso y enumera las interrogantes que quedan para el resto de la temporada.

Cada capítulo parece aún mejor que el anterior, más trepidante y cargado de emociones. Como si el Campeonato Mundial de MotoGP fuese una sucesión de entregas guionadas en Hollywood. Si la temporada 2017 había parecido el summum con una definición de título que incluyó hasta un despiste del favorito, el comienzo de 2018 mostró dos motos satélites en la primera fila de largada, una de ellas resultó líder durante la mayor parte de la carrera y el ganador se definió otra vez en un cuerpo a cuerpo. Y como para que la audiencia permanezca en vilo hasta el próximo estreno, la máxima leyenda subió al podio a los 39 años y entre el mejor y el 20° tiempo en competencia hubo sólo 936 milésimas.

 

Andrea Dovizioso y Marc Marquez retomaron donde lo habían dejado. Los contendientes del año pasado renovaron su duelo moderno con otra gran batalla a la cual el español campeón le puso pátina propia cuando intentó birlarle la victoria a Dovi en la curva final. El Gran Premio de Qatar, tradicional prueba nocturna que abre el ejercicio, esta vez el 70° Mundial de la historia, dejó matices variados y no respondió todas las incógnitas.

Aunque los mejores representantes de Ducati y Honda habían insinuado desde los entrenamientos que contaban con buen ritmo de marcha, el desarrollo de la carrera permitió que Johann Zarco, usuario de una Yamaha 2017 con la que consiguió la pole y lideró durante 17 de las 22 vueltas, Valentino Rossi Cal Cal Crutchlow, Danilo Petrucci, Dani Pedrosa, Alex Rins y Andrea Iannone también se mezclaran en la porfía. La súbita aunque esperada caída de rendimiento de los neumáticos quitó a Zarco del camino justo cuando sus perseguidores empezaron a apurar el paso. Y en un par de vueltas quedó planteado otro duelo mano a mano entre Dovi y el campeón.

Con el resto de goma media delantera que el italiano había ahorrado y la siempre notable velocidad final del Desmosedici, Dovizioso trató de mantener a raya a Márquez, quien a último momento en la grilla había optado por montar una Michelin delantera dura. Pero, es sabido, el cuádruple campeón de MotoGP jamás claudica antes de hora. Si no lo hizo en Japón 2017, cuando se jugaba parte de un título e intentó superar a la Ducati con la pista mojada y en la curva final, cómo no iba a intentarlo sobre seco en la primera fecha del año. Estiró cuanto pudo el frenaje en la última curva y se zambulló con más optimismo que chances.

Dovizioso ya le conoce el molde. Dobló perfectamente mientras acomodaba la GP18 otra vez en el carril interno y, más cómodo que Marc, abrió antes el gas y enfiló hacia la meta. Pese al esfuerzo final de Márquez, Dovi se impuso por sólo 27 milésimas.

El séxtuple campeón jamás se resigna aunque la mayoría de las veces no obtenga la recompensa mayor. Como ganada en la última vuelta se recuerda la definición del segundo puesto con Jorge Lorenzo en Jerez 2013, su primer año en la elite. Marc le arrebató el lugar con un topetazo en la curva final mientras Pedrosa se llevaba el Gran Premio de España. Perdió en intentos posteriores cerca de la bandera de cuadros: ante el mismo Lorenzo ese año en Silverstone, frente a Rossi luego de aquel roce en la última chicana de Assen 2015; con Lorenzo en la recta final de Mugello 2016 y las últimas tres veces que lo intentó con Dovizioso.

El italiano aguantó el roce en el viraje final de Austria 2017 y lo venció, tal como ocurrió semanas después en el empapado asfalto japonés de Motegi. Y así volvió a suceder esta vez en Qatar. Si Marc no lo hubiera intentado, acaso no habría dormido tan tranquilamente ya en la madrugada del lunes.

En la lista de interrogantes después de la excursión a Losail permanece sin respuesta firme si Lorenzo, afectado por una falla de frenos que determinó su caída y abandono, era capaz de replicar el andar de su compañero Dovizioso, si Pedrosa, quien acusó por su rendimiento a una mala goma podía estar más cerca de Márquez, si Maverick Viñales, veloz recién al final, podría haber peleado por el podio y el tenor de las aspiraciones de Rins, rápido hasta que se fue al piso con la Suzuki. La nómina no hace más que añadirle interés a la próxima entrega, el Gran Premio de la República Argentina en la pista de Termas de Río Hondo, donde Rossi y Márquez chocaron en 2015, las Ducati se golpearon en 2016 y el año pasado se cayeron Márquez, Pedrosa y Lorenzo. Qué menos se puede esperar.

 

 

 

 

 

 

 

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Valentino Rossi , Andrea Dovizioso , Dani Pedrosa , Marc Marquez
Tipo de artículo Análisis
Etiquetas 2018, dovizioso, marquez, martin urruty, motegi, moto gp, silverstone, valentino