Marc Márquez, entre una gran incógnita y una mayor certeza

Marc Márquez focalizó la atención el fin de semana pasado en Misano, donde jugó al despiste sobre su futuro inmediato en MotoGP. Su actitud busca prolongar un serial que deja cristalinamente clara una cosa: tanto el paddock como la afición está más pendiente de saber qué camino toma el #93, que de lo que ocurre en pista.

Marc Márquez, Repsol Honda Team

El propio piloto lo reconoció este lunes, cuando atendió a los periodistas que se quedaron en el circuito Marco Simoncelli para cubrir el test colectivo que se llevó a cabo allí. "Pienso alargarlo tanto como pueda", comentó, en relación con la fecha en la que anunciará en qué equipo correrá la temporada que viene. A pesar de que el español llegó a contar hasta tres posibilidades, la lógica lleva a pensar que las alternativas que realmente se plantea son dos: o seguir vinculado a Honda, al menos hasta 2024, que es cuando expira su contrato, o firmar por Gresini Racing y competir, junto a su hermano, Alex, sobre una Ducati.

Independientemente de la opción que coja, la puesta en escena de Márquez en San Marino responde a una estrategia que pretende mantenerle en el candelero en un periodo en el que deportivamente está pasando muy desapercibido. A falta de solo ocho paradas del calendario figura el 19º en la tabla de puntos. Si tenemos en cuenta los ecos que deja el 12º gran premio del curso, el plan le salió perfecto al #93, dado que la mayor parte de preguntas, debates y corrillos que se formaron por la trastienda del paddock giraban alrededor de lo mismo: ¿Qué hará Marc?

Ese es un indicativo que permite captar el pulso de un campeonato que, lógicamente, no se vende de la misma forma sin su principal reclamo en plenitud. Ni siquiera con el arrollador doblete logrado por Jorge Martín, o la heroica actuación de Pecco Bagnaia, el campeón, una semana después de protagonizar aquel horripilante accidente en Montmeló, en el que salió escupido al aire para, justo después de estrellarse contra el asfalto, ser atropellado por Brad Binder.

Ningún medio de comunicación de los que sigue el Mundial 'in situ' quiere quedar en evidencia. Por eso sorprende que, en los últimos días, hubiera cabeceras que dieran por hecha la marcha de Márquez a Gresini, y otras que aseguraban que se quedaba en Honda. Motorsport.com entiende que el catalán ha contemplado en todo momento los dos escenarios, con la única intención de volver a ser competitivo y rodar delante y, además, hacerlo lo antes posible.

A sus 30 años, eso debería descartar la hipótesis de quienes apuntaban a la posibilidad de que se tomara un año sabático. En ese sentido, se entiende perfectamente la tentación de recalar en la escudería de Faneza, que en 2024 dispondrá de dos Ducati Desmosedici GP23, con las que Pecco Bagnaia y Jorge Martín han acumulado siete triunfos de 12 posibles. Esa vía le permitiría evitarse la faceta de semi probador que ha venido desempeñando en los últimos años en Honda, y de la que ya está bastante agotado.

 

Gresini guarda silencio porque este compás de espera también aumenta su cuota de pantalla y presencia en los medios de comunicación. Para la estructura italiana, la mera posibilidad de que un corredor de la dimensión de Márquez pueda vestirse con sus colores, merece el haberles negado la moto a Jake Dixon y a Toni Arbolino, y mantener en la sala de espera a Fabio Di Giannantonio. En el supuesto de que el chico de Cervera (Lleida) opte por permanecer en Honda, bastaría con confirmar a 'Diggia' o con pagar la cláusula de rescisión de Arbolino o Dixon, en caso de que las tengan.

Ducati insiste en su desinterés por reclutar a Márquez. Sin embargo, si analizamos un poco la idiosincrasia de la marca, eso solo es cierto parcialmente. Si bien es verdad que la irrupción del multicampeón pondría patas arriba el ‘statu quo’ que el fabricante de Borgo Panigale maneja de maravilla, Gigi Dall’Igna, el administrador general del constructor boloñés, estaría encantado de comprobar qué sería capaz de hacer el leridano con una de sus Desmosedici. De hecho, la lucha que Bagnaia y Enea Bastianini mantuvieron por el título en 2022 dejó bastante claro que al ingeniero le da bastante igual quién gane o con qué prototipo lo haga, siempre que sea uno de los suyos.

Dicho todo lo anterior, Gresini no es el único marco que reuniría a los dos seres más influyentes del campeonato a día hoy; uno desde su vertiente técnica, y el otro desde la de piloto. Desde que Alberto Puig, team manager de HRC, recibió en Austria la aprobación por parte de Hikaru Tsukamoto, máximo responsable de la división de dos ruedas de Honda Motor, para poder ir a fichar a ingenieros de la competencia, su primer objetivo siempre fue Dall’Igna.

Que lo consiga o no, eso es otra cosa. El volumen del músculo económico de la compañía japonesa es indudable, pero, si tenemos en cuenta que Ducati le considera la piedra angular de su proyecto, sus condiciones actuales tampoco serán nada malas. Con eso en mente, el anzuelo más efectivo para llamar la atención de Dall’Igna pasa, muy probablemente, por plantearle el mayor desafío de su vida. Este no es otro que encargarle el rescate de Honda, un reto que, de conseguirlo, haría de él el equivalente a lo que es Adrian Newey en la Fórmula 1.

 

Permanecer en Ducati le proporcionaría seguramente títulos; resucitar a HRC le haría trascender todavía más de lo que ya lo ha hecho. Aunque, evidentemente, ese proceso no sería inmediato, como tampoco lo fue la escalada de las motos rojas desde su llegada, en 2014. A pesar de pelear por el título con Andrea Dovizioso, y precisamente contra Márquez en 2017 y 2018, la gloria no volvió a Bolonia hasta 2022. No obstante, la potencia de Honda y el talento de Márquez acortarían muy probablemente ese margen.

De cualquier forma y, al margen de si Puig encuentra la forma de convencerle de cambiar de aires, lo que parece indiscutible es que Honda se nueve en una dirección distinta a la que lo venía haciendo. En las últimas carreras, la presencia de Tetsuhiro Kuwata, todavía director de HRC, y Shinishi Kokubu, el máximo responsable técnico, ha ido perdiendo peso dentro de la estructura. De hecho, lo más probable es que Koji Watanabe, el presidente de HRC, ya haya decidido prescindir de ellos, aunque las dinámicas de los calendarios administrativos japoneses no vayan sincronizadas con las occidentales. En las empresas orientales, la rotación de personal se produce normalmente a principios de abril.

Claro está que la opción favorita de Márquez y de Puig para tratar de poner en marcha la reconquista es Dall’Igna, y que el mejor aliado para seducirle es a partir de su ego. ¿Y qué piensan en Ducati de esa posibilidad? "Que a Gigi también le gusta ganar y ahora lo hace", asegura a Motorsport.com una voz autorizada del equipo italiano.

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