Márquez: “Hasta que no me doy contra el muro no me creo que esté allí”

El piloto de HRC, líder del Mundial y el único de los teóricos aspirantes al título que no ha dejado de puntuar, considera que los apuros que atravesó el año pasado son los responsables de su regularidad.

Una de las primeras preguntas que se le hicieron a Marc Márquez el domingo pasado, nada más terminar el Gran Premio de Holanda de MotoGP, fue si la segunda posición que acababa de lograr en unas condiciones tan delicadas, combinada con el resultado de sus principales rivales en la pelea por el título, permitían pensar que se acababa de adjudicar medio Mundial.

A las puertas de la carrera que marcará el ecuador de la temporada, Márquez lidera la tabla con 24 puntos de margen sobre Jorge Lorenzo, que en Assen terminó el décimo y fuera de foco, y 42 sobre Valentino Rossi, después de que el italiano rodara por el suelo en la reanudación, superada ya la tormenta, y mientras rodaba en cabeza.

“Eso es una conversación de taberna. No hemos llegado ni a la mitad del calendario y no tengo ni una carrera de ventaja sobre el segundo. Aunque evidentemente que es importante que disponga de esta distancia, sobre todo con Valentino”, considera el catalán.

Márquez lleva muchos meses enfatizando ese cambio de mentalidad, ese clic que ha dado su cabeza a la hora de afrontar un reto tan ambicioso como la consecución de un nuevo título de campeón en las circunstancias actuales, que por distintos motivos nada tienen que ver con las que se dieron en 2013 y especialmente en 2014, cuando se lo llevó de calle.

Ni su moto de ahora es tan agradecida como la de entonces, ni los neumáticos Michelin son tan sufridos como los Bridgestone, ni la electrónica de hoy ofrece tantas variantes como aquella. Todo ello dispone un escenario mucho más inestable y propicio para cometer errores como los que el chico de Cervera (Lleida) acumuló en 2015.

A estas mismas alturas de la película, tras ocho pruebas, el español figuraba el cuarto en la clasificación, con 56 puntos menos que ahora y tres roscos en su casillero. Esta vez, además de mandar en el campeonato es el único de los teóricos aspirantes a la corona que no suma ningún cero. Sí se cayó en Le Mans, pero recuperó la moto o lo que quedaba de ella y arañó tres puntos que quién sabe si pueden llegar a ser decisivos.

“Todos los seres humanos aprendemos, y qué mejor que hacerlo de los errores de uno mismo. Soy de esa gente a la que le puedes repetir 20 veces que delante tiene un muro, pero que hasta que no de doy de cabeza contra él no me creo que esté allí”, explica Márquez.

Si el bicampeón del mundo está contento, más lo están todavía en Honda. Hace un par de meses, que su buque insignia comandara el Mundial con tanta diferencia parecía ciencia ficción. En la marca japonesa son muy conscientes de las limitaciones que ofrece la actual RC213V en la misma medida que destacan el trabajo de su primer piloto.

“Marc dio en Assen una clase magistral de cómo afrontar una carrera tan complicada, teniendo claro que el objetivo principal no es tanto ganar ahora sino hacerlo en noviembre. Y seguramente, esa planteamiento se lo detectamos más en la primera manga, en la que fue paciente y esperó su momento, que en la segunda”, argumenta Livio Suppo, director de HRC, en conversación con Motorsport.com.

“No creo que ni Emilio [Alzamora, el agente de Márquez], ni su equipo le influyeran por más cosas que le intentaran aconsejar antes de arrancar. A un corredor de este nivel, ya le puedes decir lo que quieras, que si él no está convencido hará lo que le de la gana. Sin embargo, Marc ha demostrado haber aprendido mucho del año pasado, y eso es una prueba de lo inteligente que es, porque no es fácil hacer ese cambio”, zanja el ejecutivo.

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Series MotoGP
Pilotos Marc Marquez
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Etiquetas marc marquez, marquez, motogp

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