Lorenzo y sus deslizaderas

El gran nivel de confianza del campeón se reduce considerablemente en condiciones como las que se dieron en Termas, donde la pista presentaba todavía manchas de agua.

Austin.- Aunque los deportistas en general y los pilotos en particular se guardan para ellos mismos mucho más de lo que dicen, hay elementos que les delatan siempre que uno se fije y sepa interpretarlos.

En el caso de Jorge Lorenzo, cualquiera puede hacerse una idea bastante aproximada de su nivel de confianza observando sus deslizaderas, esas protecciones que se adhieren al mono con velcro en la parte inferior de las rodillas, y que se arrastran por el asfalto cuando los corredores se inclinan en las curvas.

Sin confianza

El domingo, en el warm up, el actual campeón terminó el 12º, a casi dos segundos del más rápido, que fue Andrea Iannone. “Pronto vimos que no tenía confianza porque los ‘sliders’ estaban muy bien, tenían muy poco roce”, asegura alguien que sale del box de Yamaha.

En el entorno del español coinciden en señalar las condiciones en las que se disputó aquella sesión, que para la ocasión duró media hora en vez de los 20 minutos convencionales, son las que más incómodo le hacen pilotar.

Después de la lluvia que inundó durante la noche del sábado la provincia de Santiago del Estero, el asfalto se fue secando el domingo con el paso de las motos, primero las de Moto3 y después de las de Moto2. Cuando llegó el turno de las MotoGP, el piso todavía estaba mojado aunque durante la sesión se generó un carril seco.

En ese estado, toda esa seguridad que Lorenzo ha demostrado prácticamente desde el Gran Premio de España del año pasado, comienza a tambalearse. El origen de esas dudas, piensan los que mejor le conocen, hay que buscarlo en Assen y hace tres años.

Holanda en la mente

Aquella caída bajo la lluvia durante los entrenamientos del Gran Premio de Holanda de 2013 que le rompió la clavícula también resquebrajó su confianza. La valentía del mallorquín le llevó a operarse unas horas después de lesionarse y a correr el domingo (terminó el quinto), toda una heroicidad que, sin embargo, dejó secuelas en su interior. 

“He tenido miedo”, reconoció Lorenzo en Assen al año siguiente (2014), después de terminar el 13º, a más de un minuto del ganador (Marc Márquez). Seguramente no fue miedo lo que pasó este domingo en Termas, pero lo que está claro es que en ningún momento se vio al piloto que durante todo el invierno y hasta ese momento se había convertido en la referencia.

“Pensaba que podíamos lograr unos puntos muy valiosos en Termas, pero por desgracia tuvimos muchos problemas durante el fin de semana y también en la carrera”, asegura Lorenzo, ya focalizado en este fin de semana, donde su objetivo será desquitarse en Austin.

“El Circuito de las Américas (COTA) no es de mis favoritos y tampoco lo es para Yamaha. Pero mi intención es recuperar algunos puntos antes de que el Mundial llegue a Europa”, zanja el #99, que este fin de semana volverá a estar en el foco y que incluso podría firmar el contrato que le vincularía a Ducati los próximos años. 

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Evento GP de las Américas
Pista Circuito de las Americas
Pilotos Jorge Lorenzo
Equipos Yamaha Factory Racing
Tipo de artículo Noticias de última hora

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