Historia secreta: Cómo el Ferrari ganador de Le Mans casi se queda sin la gloria

Un Ferrari que corrió en Le Mans por primera vez hace seis años ganó la clase GTE Am con un equipo que solamente había competido una vez. Pero, como Charles Bardley escribe, este cuento de hadas estuvo cerca de no tener un final feliz...

Mientras Jeff Segal, Townsend Bell y Bill Sweedler bebían champagne en el podio de las 24 Horas de Le Mans ante el aplauso de miles de fanáticos, había cierto alivio además de celebración.

Su Scuderia Corsa Ferrari 458 Italia recién había ganado en la clase GTE Am en Le Mans por tres minutos sobre el coche del AF Corse. Pero nadie tiene unas 24 Horas 'perfectas'. La clave es minimizar los errores, mientras se mantiene un ritmo veloz.

Y si vas a ganar, es mejor no caer una vuelta abajo. Aquí no existe la posibilidad de recuperar un giro ante una neutralización, y su sistema único de triple auto de seguridad genera sus propios riesgos.

La escudería con base en Estados Unidos –patrocinada por Amalgam y Motorstore.com, dos compañías que forman parte de nuestra empresa matriz Motorsport Network, llegó a la carrera luego de conseguir un podio en su debut el año pasado. Mantuvo al mismo venerable 458 y a su alineación de pilotos, hizo su tarea sobre la base de lo que había aprendido y llegó pensando que tenía oportunidad ser más veloz que antes.

Luego llovió antes de la largada. Jugar a lo seguro fue la consigna y comenzaron con neumáticos para pista mojada. ¿Cómo sabrían que el auto de seguridad permanecería en la pista hasta que estuviera casi completamente seca?

De repente, gracias a ese tiempo perdido en el inicio, estás propenso quedar atrapado detrás del auto de seguridad "equivocado", lo cual permite a tus rivales una gran ventaja. Pero, hagas lo que hagas, no caigas una vuelta atrás...

"Nos metimos en un gran agujero", admite Segal. "Sabíamos que teníamos el ritmo, por lo que tomamos una opción conservadora al inicio, montamos el neumático para lluvia y no el intermedio. Luego quitamos este neumático y colocamos los intermedios y perdimos muchísima posición en pista y tiempo.

"Más tarde quedamos atrapados detrás del tercer auto de seguridad y perdimos dos tercios de una vuelta, ¡y pronto volvimos a los pits por neumáticos lisos! Ser conservadores al inicio nos costó mucho tiempo, mientras que quienes arriesgaron se llegaron un premio grande.

"De hecho, en un momento llegamos a estar completamente una vuelta abajo. Eso fue enorme, no se regresa fácilmente. En Estados Unidos simplemente esperarías al siguiente auto de seguridad, recuperas la vuelta y listo. Pero ese no es el caso en Le Mans. Hasta el mejor escenario posible te deja un tercio de vuelta atrás, y eso es bastante improbable. La única elección era recuperar el terreno con velocidad.

"Comencé una vuelta abajo en mi primer stint y recuperé la vuelta. Y hasta creo que lideré en la vuelta en que dejé el auto. Ese fue el stint donde me dije a mí mismo 'estoy listo para chocar este auto. Si no recuperamos esta vuelta, no tiene sentido'.

"¡Fue una agradable sensación pasar de estar una vuelta abajo a liderar! Fue como pesar 'ahora dejamos de sangrar'. Entonces deja de golpear en cada bordillo, deja de hacer superaciones al límite, deja de perseguir autos de la LMP1. ¡Eso solamente resulta bien algunas veces!

"Pudimos relajarnos un poco, nos enfriamos, cuidamos el auto. Uno gana tiempo en Le Mans usando los bordillos, pero eso genera un riesgo.

"No teníamos nada en comparación con los otros autos, de hecho. Nuestro coche fue genial en confiabilidad. No tuvimos paradas en pits extra o tiempo en el garaje".

Entrevista con Jeff Segal después del podio

Venciendo a rivales aterradores

Tengamos en cuenta a los rivales de la Scuderia Corsa: el Abu Dhabi-Proton Porsche 911, el Aston Martin Racing Vantage y el AF Corse Ferrari 458. Un trío que lucha por las victorias a tiempo completo en el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA.

La Scuderia Corsa es habitual competidor de la serie IMSA en Estados Unidos, pero extraño a las reglas europeas, y contrató ayuda del Kessel Racing y de Michelotto para esta aventura.

"Para nosotros, estas es una carrera extraña, una que se destaca", dice Segal. "La probabilidad de quedar atrapado, en cuanto a regulaciones, es mucho mayor. Las reglas aquí son diferentes a IMSA y tengo que agradecer a nuestro ingeniero, quien ha hecho Le Mans 20 veces y ganó ahora en cuatro ocasiones.

"Tuvimos nuestro susto en prácticas: cuando presionas el límite de velocidad, las luces auxiliares se apagan para no dejar ciego a todo el pitlane. Al apagarse, se apagaron los números luminosos. En Le Mans no puedes salir a la pista sin ellos... Y no hay tolerancia".

¿Y qué hay del auto?

"Me animaría a decir que nuestro auto era el más viejo de toda la carrera... ¡y por buen margen!", exclama Segal. "Fue construido en 2011, corrió por primera vez como coche de Hankook.

"Cualquier otro Ferrari (458) tiene dos años, quizás tres. El nuestro ha estado aquí por un buen tempo, vio bastante acción en la pista".

Cuando el sol se fue en Le Mans, el plan del coche N°62 comenzó a rendir frutos...

"Cualquiera de nosotros tres (los pilotos) éramos entre uno y tres segundos más rápidos que el Proton Porsche que lideró desde la puesta del sol hasta el amanecer", reconoce Segal. "Allí fue cuando nos recuperamos y avanzamos. Luego volvimos al plan original.

"El año pasado analizamos lo que nos faltó para ganar. Fue sencillo: tuvimos pocas penalizaciones que fueron errores de novatos por parte de los pilotos, tuvimos algunos problemas mecánicos que fueron bastante simples.

"Sabíamos que teníamos que cambiar para arreglar los errores y, sorprendentemente, nada nuevo surgió. Tuvimos una carrera perfecta en ese aspecto".

El deleite del jefe de equipo

Nacido en Módena, el jefe de la Scudería Corsa, Giacomo Mattioli, se ocupa de Ferraris en Beverley Hills y Silicon Valley, y saboreó el éxito de su vida en la carrera más histórica y prestigiosa de coches deportivos.

"Increíble, bastante sorprendente", dijo. "Fuimos ahí el año pasado y fue la primera vez para todos nosotros, incluso para los pilotos. Fue una gran experiencia de aprendizaje que resultó bastante bien. Este año, nos comprometimos a hacer un intento serio por la victoria.

"Ganar siempre es nuestro objetivo, pero eramos muy conscientes de lo difícil que sería, pero sabíamos que el coche estaba bien y tuvimos ese año de experiencia que hizo una gran diferencia.

"Nuestro objetivo era muy alto, decidimos ir por ello y los pilotos han hecho un trabajo fantástico y eramos realmente rápidos y muy eficaces. La tripulación fue impecable, todas las paradas en boxes fueron grandes y no tuvimos sanciones".

El uso de herramientas virtuales para mejorar el ritmo

Segal dirige su propio negocio de simulación en Miami denominado GPX Lab. Después del podio del año pasado, se dio cuenta de que eso podía ser una herramienta que podría jugar un papel importante en la mejora para 2016.

"El año pasado no subestimamos el desafío, pero simplemente no teníamos el ritmo para competir", dijo Segal. "En nuestros mejores stints nos gustaría mantener nuestro ritmo con los líderes, pero nunca pudimos capturarlos.

"Hemos tenido un gran impulso para este año. Townsend y yo mejoramos nuestra velocidad, pero realmente Bill dio el gran paso. Su paso medio en la carrera fue segundos más rápidos que su vuelta rápida de 2015. Eso fue la gran diferencia.

"Forcé a Bill a trabajar mucho en el simulador y Le Mans no es una pista fácil. Las velocidades son muy altas, por lo que los errores son de muy alto riesgo. Si te estrellas tienes un efecto en cadena, incluso desde el día de la prueba.

"La vuelta es muy larga, así que si puedes conseguir una ventaja al trabajar en las áreas débiles puede ser vital. El simulador es gran parte de eso y es por eso que los equipos de fábrica dependen de ellos. Basta con mirar a los chicos de fábrica, la forma en que llegan a grandes tiempos de vuelta en su primer giro. Es por eso que son grandes pilotos.

"Tomamos eso como parte de la preparación de nuestro equipo privado con ambas manos. Una cosa es entender lo que estás haciendo mal en una curva, otra es solucionarlo.

"Tuvimos la suerte de tener datos del Ferrari en la GTE Pro, así que tuvimos algunas referencias para mejorar nuestro coche".

Dejarse llevar por la emoción

Entonces, ¿qué se siente llegar a la cima del podio en la carrera de coches deportivos más famosa del mundo?

"Definitivamente fue surrealista", dijo Segal. "Sólo hemos hecho esta carrera dos veces, y la primera vez llegamos al podio, algo que fue notable. He hecho muchas carreras de resistencia y cada una tiene su propia historia.

"Yo diría que, en teoría, nuestros rivales tenían coches y pilotos que eran más rápidos, pero tenían problemas; cometieron errores. Es una carrera de 24 horas, es Le Mans".

Mattioli añadió: "El podio en Le Mans es un lugar tan especial, se siente como que hay más que cuando empezó la carrera. Fue algo especial. La pasión, el entusiasmo era increíble. Yo no soy un tipo de selfies, es una política estricta que tengo, pero fue el único lugar donde rompí la regla".

 

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Acerca de este artículo
Series Le Mans
Evento 24 Horas de Le Mans
Pista Le Mans
Pilotos Townsend Bell , Jeff Segal , Bill Sweedler
Equipos Scuderia Corsa
Tipo de artículo Artículo especial