James Allen on F1

¿Qué significado tiene para Red Bull su acuerdo con Aston Martin?

El lunes, Red Bull Racing confirmó los rumores que circularon en el paddock durante el Gran Premio de Singapur: que a partir de 2018 el equipo se llamará Aston Martin Red Bull Racing.

La dinámica de esto se centra en el patrocinio principal, en vez de fabricar motores o nombrarlos y los chasis del equipo no van a ser conocidos como Aston Martin.

En eses sentido, es un acuerdo muy similar al que Red Bull tuvo con otra marca de coches de lujo, Infiniti, durante sus años de dominio de 2011 a 2013.

El acuerdo terminó cuando Renault estableció su propio equipo de F1 y Red Bull perdió el estatus de equipo principal de la marca.

Una diferencia clave es que la mayoría de la gente que sigue la F1 ya sabe qué es Aston Martin, mientras que con Infiniti, había muchos que seguían sin saber qué era el producto después de varios años de estar presente en los coches ganadores de Sebastian Vettel.

Las comparaciones con Infiniti son aún más válidas, cuando consideras que Christian Horner ha hecho ambos acuerdos con el mismo hombre: Andy Palmer era CEO de Infiniti y hoy es CEO de Aston Martin.

"Estamos disfrutando del conocimiento como marca global que una F1 revitalizada proporciona", aseguró Palmer. "Ser el patrocinador principal es el siguiente paso lógico de nuestro acuerdo de innovación con Red Bull".

La historia que Aston Martin quiere contar aquí es una de innovación y tecnología. La compañía introducirá ingenieros en el campus de Red Bull en Milton Keynes, el cual está a solo media hora en coche de la sede de Aston Martin, y la asociación también se traducirá en más proyectos como el del Valkyrie, que tiene una serie limitada de 15 coches a 2,2 millones de euros cada uno.

Los 1.000 CV en V12 del Valkyrie compiten con su rival el Mercedes-AMG Project One, que fue presentado recientemente y que muestra una nueva tendencia de supercoches de edición limitada inspirados en la F1.

El efecto inspirador de juntar ingenieros de Aston con ingenieros del equipo de Adrian Newey es una clara proposición por parte de la directiva de Aston Martin y está llevando a la marca de coches a los ojos de los compradores.

Las dos empresas aseguran que se crearán unos 110 nuevos puestos de trabajo en los nuevos proyectos de supercoches en el nuevo Centro de Rendimiento Avanzado de Milton Keynes.

Solo hay un problema, el motor

El equipo Aston Martin Red Bull Racing F1 ha tenido un problema serio a corto plazo, el cual es encontrar un motor competitivo.

Perderán el suministro de Renault a finales de 2018 y aunque valorará la llegada de Honda a Toro Rosso el próximo año, pocos tienen esperanzas en que esa sea la bala de plata que termine con la debilidad de Red Bull en esa área.

Todas las fuentes con conocimiento del proyecto de F1 sugieren que los cambios necesarios para cambiar la cultura de la directiva y la competitiva del motor no parece que vayan a llegar.

Se espera otro año complicado en 2018 y sería dar un gran salto de fe –o pensar en la habilidad de Red Bull y demás (como Mario Illien) para intervenir directamente en el programa en los próximos 12 meses– pensar que será viable para Red Bull en 2019.

Las negociaciones sobre la tecnología de motores en la F1 para el futuro continúan, dirigidas por Ross Brawn y su equipo, pero las últimas noticias son que los fabricantes parecen querer seguir con el MGU-H del sistema híbrido, el cual es costoso y complejo.

Palmer ha descartado estar involucrado en la construcción de un motor, ya que Aston es pequeña en comparación con Mercedes e incluso Ferrari, pero subraya de manera optimista: "Las negociaciones de la unidad de potencia son interesantes para nosotros, pero solo si las circunstancias son las adecuadas".

La unidad de potencia siempre ha sido el punto débil de Red Bull y entre ahora y 2020 parece que seguirá siéndolo. Esto preocupa a sus pilotos, quienes quieren ganar de manera inmediata.

Desde 2021, debería haber algún fabricante de motores independiente, como Cosworth, que pudiera suministrar motores competitivos a precios competitivos. Ese es uno de los pilares clave del plan para la F1 de Ross Brawn.

Mateschitz amenaza

Dietrich Mateschitz, propietario de Red Bull, está frustrado por la era híbrida de la F1, por sus costes y por lo que considera falta de entretenimiento.

Su inversión en Red Bull Racing tuvo que aumentar con la pérdida de premios económicos e Infiniti (desde 2014); lo que supuso poner 34 millones de euros, frente a los 8,4 de 2013.

Por lo que puedes ver por qué hubo presión para lograr un patrocinador principal que rebajase esa inversión.

Si esto termina con un motor Honda no competitivo en 2019 y con la nueva normativa de 2021 no moviéndose en lo que él considera la dirección correcta, uno puede imaginarlo retirándose de la F1. Ya amenazó con eso en el pasado, pero si sus indicadores clave están todos en la dirección equivocada, tal vez llegue el momento.

En contra está el crecimiento del negocio de la F1 bajo Liberty Media. Si hay más ingresos, los costes son controlados y Red Bull llega más audiencias y más jóvenes, entonces la decisión de irse será más complicada.

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Tipo de artículo Análisis
Etiquetas aston martin f1, aston martin red bull, f1 2017, noticias f1, red bull f1
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