La preparación física no será un problema para Alonso en las 500 millas

Fernando Alonso "no tendrá grandes problemas" a nivel físico para disputar el mítico evento a finales de mayo, pero sí notará "la falta de rodaje en carreras de IndyCar", según el preparador físico de Alexander Rossi, ganador de la prueba en 2016.

El paso de Fernando Alonso de los Fórmula 1 a los coches de IndyCar será menos arduo de lo esperado. Aunque los monoplazas estadounidenses, fabricados por Dallara, no cuentan con dirección asistida, los expertos en preparación física reconocen que el asturiano no sufrirá en exceso después de la mayor exigencia que los F1 plantean esta temporada.

Carlos Corell (Valencia, 1979) sabe lo que es hacer la transición de los F1 a los IndyCar. Fue el preparador físico del estadounidense Alexander Rossi, ganador de la 100ª edición de las 500 millas de Indianápolis en 2016 tras quedarse sin asiento en Manor F1. 

“Hay una gran diferencia. La principal es que el volante no llevan dirección asistida y los neumáticos son mucho más resistentes por lo que estás peleando con el coche mucho más tiempo y tienen una carga aerodinámica impresionante", cuenta Corell a Motorsport.com. "De hecho, en algún circuito como Barber superan los 5G. Las cargas son mucho más bestias y los coches son más complicados de pilotar en cuanto a forma física. Vienen de un F1 que tiene dirección asistida y que exige más mentalmente y pasas a esto que es físico, físico". 

Rossi se enteró a última hora de que no correría en F1 en 2016, por lo que toda su pretemporada estuvo encaminada a unos monoplazas que no exigían físicamente lo que exigen esta temporada con el cambio de normativa aerodinámica. Aun así, el estadounidense, de 25 años, ganó 11 kilos de masa muscular durante la temporada.

“Ganamos 11kg de masa muscular durante la temporada. La pretemporada no existió porque Alex se enteró dos semanas antes de que no iba a correr en el Manor. Pasó de ser un tío fibrado y delgadito a ser un toro. La verdad es que estuvimos muy contentos porque había pilotos que se quejaban de calambres en los brazos por el volante y Alex fue siempre bien y de hecho podíamos llegar a set-up extremos que otros no podían gracias a su fuerza física, sobre todo en Road Courses".

Falta de rodaje en carrera

Corell considera que a Alonso no le costará demasiado adaptarse físicamente, dado que el asturiano se ha caracterizado siempre por su elevada preparación física a pesar de la menor exigencia de los F1 en los últimos años con los V6 Turbo. Pero deja claro que la falta de rodaje en carrera puede ser un condicionante, ya que los IndyCar ruedan a escasos centímetros durante gran número de vueltas.

"Alonso es una persona con una gran experiencia y no creo que le cueste mucho adaptarse. Lo bueno es que durante una semana de mayo de 12.00 a 17.00 estás haciendo test todo el día. Lo único que le faltaría a Alonso es esa carrera extra que no va a tener. Por mucho test que haga no va a tener la sensación de competir en una carrera, que Alex sí tuvo en Phoenix 2016", asegura el preparador físico.

"Eso cambia mucho. Porque puedes ir muy rápido en el coche solo, pero cuando tienes que ir adelantando gente y demás, cuesta mucho adaptarse a ello. Eso es lo único que igual le cuesta un poco más".

Coches sensibles

A pesar de lo que pueda parecer por su aspecto agresivo, ancho y aerodinámico, los monoplazas de IndyCar son "muy sensibles y finos", según asegura Corell. A diferencia de las altas cargas aerodinámicas que tienen que soportar los pilotos cuando ruedan en circuitos convencionales, en los óvalos el monoplaza va realmente descargado y es similar a "un misil". 

"Son coches muy sensibles, muy finos… pero en el óvalo no es tan físico como en los Road, que tienen una carga aerodinámica más bestia. En el óvalo apenas llevan carga, porque se trata de llevar la mínima carga posible que te mantenga en pista y no te lleve contra el muro", explica Corell la configuración de los monoplazas estadounidenses. 

"Además, llevan unas espumas para apoyar la cabeza, porque si no tres horas y pico con esas fuerzas G les destrozaría el cuello. Es más una carrera física que mental. Porque son unas tres horas y cuarto de cuatro curvas, pero en las que te la juegas en cada momento".

Problemas físicos

La falta de adaptación a los óvalos puede provocar problemas físicos, como le ocurrió a Alexander Rossi cuando se bajó del monoplaza en Phoenix, la única cita de preparación a las 500 millas de Indianápolis que hizo en 2016.

"Salió del coche y parecía un perro viejo. Uno de los auriculares se le había roto y salió medio sordo del lado derecho. Era incapaz de ponerse recto, porque con las fuerzas G todo el rato a la derecha, sigues con inercia al bajarte del coche. Cuanto más pequeño es el óvalo, más físico es, porque estás más tiempo en curva. Alex decía que había veces que ni respiras en esa curva, luego coges aire en la recta y así toda la carrera...", comenta Corell.

"En las primeras carreras le dolía la espinilla porque estás acostumbrado a acelerar-frenar, acelerar-frenar y allí estás casi todo el rato acelerando. Luego se le dormía el brazo porque al estar girando sobre la derecha todo el rato, el cuerpo comprime los nervios y tu brazo se queda sin respuesta. Al final la clave es adaptarse y mantener la tranquilidad".

Tranquilidad que Alonso ya ha mostrado en otras situaciones de extrema presión como sus grandes duelos con Michael Schumacher en 2016. Esta será una aventura completamente diferente, pero las ganas de brillar donde pocos pilotos de F1 lo han hecho antes son un plus que compensa el riesgo. 

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Acerca de este artículo
Series F1 , IndyCar
Pilotos Fernando Alonso , Alexander Rossi
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas alexander rossi, alonso 500 millas, alonso indy 500, alonso indycar, carlos corell, f1, f1 2017, indianapolis, indy 500, indycar 2017, preparación física indy 500, rossi indy500

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