¿Necesitan los compañeros de equipo de F1 ser los mejores amigos?

La parrilla de la Fórmula 1 en 2023 tendrá un aspecto bastante diferente a la que terminó siendo en 2022... ¿Afectará tanto cambio de pilotos a los equipos?

¿Necesitan los compañeros de equipo de F1 ser los mejores amigos?

Sólo cuatro de los diez equipos de la parrilla de la máxima categoría del automovilismo tendrán la misma alineación de pilotos en 2023 (Red Bull, Ferrari, Mercedes y Alfa Romeo), mientras que los otros seis restantes estrenarán nueva dupla, con todo lo que ello conlleva.

Las relaciones entre compañeros de equipo han sido en muchas ocasiones el centro de atención en la Fórmula 1, sobre todo cuando las cosas van mal. El desencuentro entre Max Verstappen y Sergio Pérez en Interlagos por las órdenes de equipo fue uno de los ejemplos más llamativos del año pasado, aunque Red Bull ha insistido desde entonces en que todo se ha arreglado entre ellos.

Sin embargo, nos serán ellos los que atraigan la mayoría de al atención en 2023, dado el historial que relaciona a Pierre Gasly y Esteban Ocon, que compartirán garaje en Alpin, así como a Nico Hulkenberg y Kevin Magnussen, que serán compañeros en Haas.

Por mucho que una parte de la F1 actual se alimente de ese tipo de relaciones tóxicas -en gran parte alimentadas por Drive to Survive, la serie de Netflix-, ¿es realista esperar que todos los compañeros de equipo sean buenos amigos?

Obviamente, no es imposible, en el pasado ha habido muchos compañeros de equipo que han estado muy unidos, como por ejemplo Lando Norris y Carlos Sainz. La pareja aportó frescura y sentido de la diversión a McLaren mientras el equipo disfrutaba de su ansiada recuperación.

Cuando Daniel Ricciardo llegó a McLaren como sustituto del madrileño, las expectativas de que esa dinámica seguiría existiendo eran altas, pero no fue así. Eso no quiere decir que hubiera problemas entre Norris y Ricciardo, simplemente no encajaron de la misma forma.

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Lando Norris, McLaren, Daniel Ricciardo, McLaren

Norris habló sobre ello en una entrevista con GQ: "Carlos y yo nos llevamos muy bien. Crecí con él. Con Daniel me llevaba bastante bien. Él y yo éramos los competidores perfectos: odiábamos ganarnos como odiábamos que nos ganaran. Fuera de la pista nos respetábamos mucho".

"Creo que son cosas separadas, puedo ser tu mayor rival en la pista, pero también puedo respetar y ser un buen compañero".

Eso es algo puede resultar difícil de entender, pero es una muestra de las mentes tan competitivas que tienen los pilotos de F1. Es posible para ellos olvidarse de todo en el fragor de la batalla, hasta de las amistades que tienen con los otros pilotos con los que están peleando a 300 km/h.

Ocon y Gasly seguramente atraerán los focos de Drive to Survive dadas las tensiones que ambos tuvieron en el pasado. Pero ambos han insistido en que ya lo han superado, y que el origen de las fricciones se remonta a muchos años atrás. Además, no fue algo que preocupase a Alpine cuando se fijaron en Gasly como posible sustituto de Fernando Alonso.

"No somos los mejores amigos, pero nos llevamos bien", dijo Gasly a Motorsport.com al final de la temporada pasada. "Hicimos algunos eventos juntos, hablamos el uno con el otro, y cuando miro por el paddock la relación entre otros compañeros de equipo, creo que hay peores".

"Si quieres hablar sobre la relación entre Esteban y yo, seguramente puedas hablar de la relación entre el 60% de los chicos del paddock".

Gasly y Ocon también han pasado tiempo juntos fuera de temporada. A principios de esta semana, junto a Charles Leclerc, viajaron hasta París para ver un evento de la NBA, una clara demostración de que su relación no es tan mala como algunos quieren hacer ver. Pero no cabe duda de que, cuando lleguen los primeros roces en la pista (y llegarán, como con todos los compañeros de equipo), la polémica se desatará.

 

Lo mismo ocurrirá con Magnussen y Hulkenberg en Haas, el origen de su "rivalidad" se remonta a su disputa dialéctica delante de los medios de comunicación en el Gran Premio de Hungría de 2017. 

Si bien no se hablaron durante unos años -ten en cuenta que ni siquiera estaban corriendo juntos en 2020 o 2021-, el hielo se rompió en Bahréin el año pasado, cuando ambos regresaron a la parrilla: Magnussen tras la rescisión del contrato de Nikita Mazepin y Hulkenberg como sustituto de última hora de Sebastian Vettel. Hulkenberg entonces se acercó a Magnussen y le dijo "¡chúpame las pelotas, cariño!", lo que hizo reír a Magnussen y quedó claro que no había rencor.

"No creo que tengamos que ser mejores amigos", dijo Magnussen. "Quizá lleguemos a ser mejores amigos, ¡quién sabe! Pero no hay presión ni ninguna obligación de que seamos algo más allá fuera de la pista. Le respeto como piloto, y creo que eso es lo único que importa".

"Ahora voy a conocerle como persona. Nunca he estado realmente cerca de él, pero eso no importa. Estoy seguro de que vamos a trabajar bien como compañeros de equipo dentro y fuera de la pista".

Muchas cosas han cambiado tanto para Magnussen como para Hulkenberg desde la última vez que compitieron en pista de forma regular en 2019. Ambos se han convertido en padres y también pensaron que su carrera en la F1 había llegado a su fin. Esos procesos han hecho que Magnussen haya madurado todavía más y, según el director del equipo Haas, Gunther Steiner, el danés está ahora en su mejor momento mental. Y lo mismo podría decirse de Hulkenberg.

Las relaciones entre compañeros de equipo serán sin duda uno de los grandes centro de atención en 2023, sobre todo por la era de Netflix y "Twitter F1", en busca de cualquier polémica o drama en el que indagar.

George Russell, Mercedes AMG, 1st position, with Lewis Hamilton, Mercedes AMG, 3rd position, after the sprint race

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