'La vida no sigue igual', por Nira Juanco

Nuestra columnista de F1, Nira Juanco, se pregunta si Ferrari ha sido capaz de crear un monoplaza campeón y de si podrá aguantar ese nivel competitivo durante toda la temporada 2017.

Deja vu: término francés que significa "ya vivido" y se emplea para describir la sensación que experimentamos al pensar que ya hemos vivido un hecho que, en realidad, es novedoso.

Así me sentí tras los primeros entrenamientos libres del GP de Australia en los que Hamilton quedó primero, seguido de su nuevo compañero de equipo Bottas, luego los dos Red Bull y en quinto y sexto lugar los dos Ferrari de Raikkonen y Vettel. Era como si la temporada 2016 no hubiese terminado... "Esto ya lo he vivido yo. Nada ha cambiado". Me invadió un sentimiento de desasosiego, desilusión, pereza de estar de nuevo ante un mundial falto de emoción por el cansino dominio de Mercedes.

Mis temores se atenuaron un poco el sábado tras la sesión de clasificación. El poleman volvía a ser el de casi siempre los últimos años, Hamilton, sí. Pero Vettel y su Ferrari se colaban segundos a tan sólo dos décimas del tiempo del británico, cuando en 2016 la diferencia era de casi un segundo. Realmente se habían acortado las distancias, pero parecía que, o Lewis fallaba en la salida, o la carrera estaría decidida.

El inglés no falló. Salió bien demostrando que ha trabajado mucho su talón de Aquiles la temporada pasada. Pero algo más había cambiado. Los tiempos de Vettel eran similares a los de Hamilton, quien no podía escaparse para disfrutar de un paseo en solitario, como solía hacer en años anteriores. Llegaron las paradas y los cambios de posiciones. Lewis, segundo, fue incapaz de dar caza a Sebastian porque su flecha plateada ya no tiene esa superioridad. O eso parece.

Y yo me pregunto, ¿realmente los italianos han logrado hacer un monoplaza a la altura de los campeones? ¿Lo que vimos en los test no ha sido un espejismo? ¿Será capaz Ferrari de ser un digno rival hasta el final? Esperemos que sí, porque aunque Bottas hizo un papel muy decente, parece lejos de poder pelear el mundial de tú a tú, al menos de momento, con Hamilton como sí hacía Nico Rosberg, quien por cierto, debió disfrutar mucho de la carrera. Colgó varias fotos en sus cuentas de Instagram y Twitter donde se le veía relajado frente al televisor sin sentir la presión de su ex compañero que le llevó precisamente a colgar la toalla en cuanto consiguió su objetivo. 

Volviendo a las preguntas que ahora me rondan la cabeza, está claro que algo ha cambiado, que la vida no sigue igual, que Hamilton no va a tener un camino de rosas. Pero tampoco hay que lanzar campanas al vuelo. El año pasado Ferrari estuvo en claras condiciones de ganar este primer Gran Premio y, por una mala estrategia, lo echó todo por la borda. Es decir, empezaron fuertes la temporada y luego se desinflaron para vivir un infierno sin una sola victoria en todo el año. 

Espero que eso no suceda, que estén ahí hasta el final, que Red Bull se recupere (que lo hará) y se una a la lucha. Que las carreras sean, como este Gran Premio de Australia, imprevisibles. Que no tenga que volver a recurrir al galicismo deja vu.

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Australia
Pista Albert Park Circuit
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas analisis f1, f1, f1 2017, gp australia, nira juanco

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