El desierto está lleno de espejismos, por Nira Juanco

Nuestra columnista de F1, Nira Juanco, nos habla de Nico Rosberg y sus opciones de hacerse con el mundial después de haber visto reducida la ventaja con Hamilton.

No se le puede reprochar nada. En absoluto. Quizás nos hubiese gustado ver a Rosberg tirando de casta, talento y valentía para atacar a Hamilton y asegurarse así el mundial en la penúltima prueba de la temporada. Quizás nos hubiese gustado verle emular al mismísimo Max Verstappen (sí, porque después de su exhibición bajo el aguacero de Interlagos, este chaval de 19 años ya es una referencia) con un ataque de infarto sobre su máximo rival y compañero de equipo. Pero no se le puede reprochar al alemán que corriese tirando de calculadora como lleva haciendo desde el GP de Estado Unidos cuando su ventaja sobre Lewis era de 33 puntos.

Ahora esa distancia se ha reducido a tan sólo nueve y el bueno de Nico ya ha perdido dos bolas de partido. Le queda la última y definitiva dentro de dos fines de semana en Abu Dhabi. Y parece que lo tiene relativamente fácil porque incluso un tercero le valdría para entrar en el olimpo de los campeones. Pero como le he escuchado en repetidas ocasiones al propio Rosberg , "las matemáticas no sirven de nada cuando tu rival se llama Lewis Hamilton".

Y hace bien en no confiarse. Yas Marina parece una pista poco apta para las sorpresas, un trazado fácil en medio del desierto donde los adelantamientos escasean y la aparición de la lluvia sería casi un milagro. El tercer puesto parece chupado. Pero el desierto está lleno de espejismos y el pobre Nico ya sabe lo que es sufrirlos.

Año 2014. Rosberg llegaba con una ligera posibilidad de arrebatarle el título a Hamilton en la única cita de la historia de la F1 donde se puntuaba doble. Pero la mala suerte se cebó con el alemán y todo lo que pudo salir mal, salió: una mala arrancada, problemas de potencia, de frenos... hasta tuvo que sufrir cómo Hamilton, que volaba hacia su segunda corona, le doblaba. Humillante. Pero ¿y si todas esas calamidades le hubiesen sucedido a su compañero? Otro gallo hubiese cantado...

Pero hablar de Abu Dhabi, drama y giro inesperado de la historia, es hablar del año 2010. A mí todavía se me remueve todo al recordar ese 14 de noviembre... A Alonso le bastaba un quinto para coronarse tricampeón. ¡Un quinto en el tranquilo desierto de Yas Marina saliendo tercero! Parecía coser y cantar. Yo por aquel entonces cubría el mundial de F1 para la Sexta y teníamos preparado un post espectacular para celebrar la gesta del asturiano. Pero esos videos, ese "Especial Alonso" jamás vio la luz.

Todo lo que pudo salir mal, salió. Ya saben, imprevisto safety car; Red Bull usó a Webber de conejillo de indias y le metió a boxes; Ferrari, que se había olvidado del poleman, Vettel, picó el anzuelo e hizo parar a Fernando; y ahí empezaron 45 eternas vueltas al rebufo del Renault de Petrov al que fue incapaz de adelantar... Yo veía la procesión desde el hospitality de Ferrari en estado de shock y sólo pensaba "esto es una broma, esto no puede estar pasando". Pero pasó. De la forma más cruel y ruin. Sólo pudo ser séptimo y Vettel, que sólo lideró el mundial en aquella última carrera de 2010, se convirtió en el piloto más joven de la historia es proclamarse campeón del mundo (honor, todo sea dicho de paso, que le robó a Fernando).

Así que, aunque la historia parezca escrita a favor de Rosberg, que no se confíe porque el tranquilo desierto de Yas Island está lleno de espejismos.

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Brasil
Pista Interlagos
Pilotos Nico Rosberg
Tipo de artículo Artículo especial

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