Camino a un emotivo GP de Brasil

Dos puntos en el campeonato del mundo fueron el premio obtenido de lo que yo llamaría un desafiante Gran Premio de México.

Tanto para mí como para Williams, cualquier punto conseguido ahora es muy valioso, ya que esperamos que la batalla con Force India por la cuarta posición del campeonato de constructores dure hasta la bandera a cuadros de la carrera de Abu Dhabi.

Sólo nueve puntos separan a ambos equipos, por lo que durante esta última parte del año no podemos permitirnos cometer ningún error.

Mi carrera en México empezó con una buena salida, y en la primera curva ya había podido adelantar a Valtteri Bottas tras la curva 1 y a Sebastian Vettel en la frenada de la curva 5. Fue un buen comienzo, pero luego empezaron a llegar las dificultades.

Tras 14 vueltas cambié los superblandos con los que había empezado la carrera y, al volver a pista, tuve que luchar para conseguir algo de agarre. Durante unas 10 vueltas era difícil tener una buena tracción, y con Sergio Pérez justo detrás de mí sabía que si cometía cualquier error me pasaría.

Pero me concentré mucho, y después de unas 10 vueltas definitivamente los neumáticos mejoraron y pude controlar la situación con menor dificultad. Era muy importante mantenerme delante del Force India y lo conseguí hasta la bandera a cuadros.

El récord de velocidad máxima

En el fin de semana de México, hubo mucho interés en saber si alguien lograría un nuevo récord de velocidad máxima en una carrera. Yo llegué a alcanzar los 371.5 km/h, ¡pero mi compañero fue 0.8 km/h más rápido!

Algunos aficionados te preguntan qué sientes como piloto al llegar a esa velocidad, y si respondo con sinceridad digo que un piloto es consciente de que es muy rápido, pero realmente no hay mucha diferencia entre 350 km/h y 370 km/h.

Estamos acostumbrados a la velocidad, y aunque nos gusta más cuanto más rápido vamos, los récords emocionan más a los amantes de las estadísticas que a los que estamos al volante.

Tiempo de casa

Después del Gran Premio de México me fui directamente a Sao Paulo. La llegada a mi gran premio local es siempre muy especial, y este año aún más. Será mi último Gran Premio de Brasil y estoy seguro de que será una de las carreras más especiales de mi vida.

En Interlagos fue donde di mis primeros pasos con un casco, y es el lugar donde logré mi mayor sueño: ganar la carrera de casa. Cada piloto sueña con ganar su carrera de casa, pero estoy seguro de que para los brasileños significa aún un poquito más.

La alegría de lograrlo es increíble, ¡y tuve la suerte de hacerlo dos veces! Así que saber que dentro de poco disputaré mi último gran premio local ante un público extraordinario hace que sea un momento muy especial. Estoy deseando salir a pista.

Hay trabajo por hacer, y en ese sentido no creo que en Interlagos se vean grandes cambios en la parrilla respecto al rendimiento que hemos visto últimamente.

Tenemos que llevar a casa el mejor resultado posible, porque si hay un circuito en el que esperamos conseguir algo más es en Interlagos.

El apoyo de los aficionados y las razones para darles algo que celebrar hacen que me esté preparando para un fin de semana que seguro que no olvidaré jamás.

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de México
Pista Autodromo Hermanos Rodriguez
Pilotos Felipe Massa
Equipos Williams
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas f1, felipe massa, formula 1, gp brasil, gp mexico 2016, massa, pilotos f1

Zona roja: lo que ahora está en tendencia