La debacle de los buggy de MINI solo deja vivo a Hirvonen

El piloto finlandés es el único que ha sobrevivido a la debacle de los buggy de X-Raid en la segunda etapa del Dakar 2018 después de haber sido desarrollados en siete meses.

Pisco (Lima).- La euforia de MINI y X-Raid tras la primera jornada del Dakar del regreso a las dunas se desvaneció como la arena que se lleva el viento que sopla en el desierto de Ica. Cambió de lugar y se transformó en tragedia. Casi griega.

Solo habían transcurrido algo más de dos kilómetros de la especial de 267 de este domingo cerca de Pisco cuando el buggy de Bryce Menzies salió volando para aterrizar tras dar varias vueltas de campana.

 

El auto #310 X-Raid Team Mini: Bryce Menzies, Peter Mortensen.
El auto #310 X-Raid Team Mini: Bryce Menzies, Peter Mortensen.

Photo by: Alberto Merino

“Estábamos entre dunas y con una trazada estrecha y mi copiloto me avisó de un doble peligro y pensé que era un pequeño salto, pero no fue así. Llegamos a mucha velocidad y perdimos la trasera, volando y dando varias vueltas de campana. No era la manera en la que quería terminar mi primer Dakar y menos después de ser 4º ayer con un gran arranque”, explicó el estadounidense tras llegar al vivac.

“El equipo ha trabajado realmente bien en este buggy. Estaba supercontento de haber empezado así el rally y quería seguir mejorando. Pero cometí un error terrible. Espero volver más fuerte el año que viene, seguir evolucionando este nuevo coche y con el apoyo de MINI, Red Bull y todos los demás volver más fuertes. Que me pase estoy  hoy te rompe el corazón, pero hemos demostrado que este coche puede estar arriba y que si no cometemos errores podemos luchar por la victoria”.

En el espectacular accidente el copiloto de Menzies, Pete Mortensen, también estadounidense, se rompió el tobillo izquierdo y apareció con un aparatoso vendaje y hielo en las carpas de MINI.

“Creo que yo solo tengo dañado mi orgullo, mis sentimientos, pero mi copiloto se ha roto el tobillo, así que lo siento muchísimo. Porque él me había avisado y yo no le hice caso. Así que volveremos a trabajar fuertes en la navegación y en nuestras notas para mejorar dentro de un año”.

 

Al Rajhi y Garafulic chocan entre ellos

Pero además de Menzies, Yazeed Al-Rajhi, con otro de los buggy, también dilapidó casi todas sus opciones tras un desafortunado accidente con su compañero Boris Garafulic, en el 4x4, en el km 68.

El saudí llegó cerca de las 17.00 de la tarde (hora local) al vivac de Pisco después de ser asistido por el camión T4 de asistencia de X-Raid. Al Rajhi pierde más de siete horas, pero continuará en carrera para seguir desarrollando el buggy. 

Mientras que el chileno llegó a última hora de la tarde con mayores daños en su MINI, perdiendo casi nueve horas en la etapa y casi 12 en la general.

“Estoy bien, los cuatro lo estamos afortunadamente. El accidente fue muy duro, sin opciones de evitarlo porque no nos vimos entre nosotros. Llegamos a lo alto de la duna y allí nos golpeamos. Ha sido muy mala suerte. Estamos contentos de estar aquí y que ellos hayan podido arreglar el coche y podamos salir mañana”, aseguró a Motorsport.com Timo Gottschalk, copiloto de Al Rajhi.

“Los dos íbamos por nuestro camino. Hemos perdido unas seis horas y era un lugar nada fácil para trabajar. La suspensión delantera derecha sobre todo estaba destrozada”.

Solo queda Mikko Hirvonen en liza tras ser 7º el domingo tras Carlos Sainz y ocupar el mismo puesto en la general a 12:50 de Cyril Despres.

La debacle de los buggy de MINI tiene nombre de Pisco.

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Etiquetas bryce menzies, dakar, mini, x-raid