La altitud, el molesto compañero de viaje del Dakar

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La altitud, el molesto compañero de viaje del Dakar
Sergio Lillo
Por: Sergio Lillo , Redactor
4 ene. 2018 14:41

El Altiplano boliviano vuelve a ser protagonista en el 40º aniversario del Dakar y los pilotos han hecho hincapié en la preparación a la altura para no sufrir durante los cinco días que les esperan a más de 3.000 metros.

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Bernhard ten Brinke, Toyota Hilux
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Rosa Romero, Himoinsa Racing Team KTM
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Gerard Farres, Himoinsa Racing Team KTM
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MINI John Cooper Works Buggy
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Entender el Dakar sudamericano sin la altitud se complica cada vez más. Desde que Bolivia hizo su irrupción en la prueba en 2014, no ha faltado a la cita con el raid y su Altiplano constituye uno de los mayores retos físicos y técnicos del planeta.

En la edición de 2018 habrá cinco días –uno menos que en 2017– en los que los pilotos superarán los 3.000 metros y allí arriba la concentración de oxígeno disponible para los pulmones no es la habitual. Además, nuevamente la jornada de descanso será en La Paz, a 3.700 metros.

Los expertos en fisiología y entrenamiento consultados por Motorsport.com advierten de que aquel que no esté preparado o no tolere bien tales altitudes sufrirá más de la cuenta. Por ello, pilotos como Carlos Sainz, Nani Roma o Cyril Despres han mostrado los últimos meses en sus redes sociales cómo han entrenado en altura o en cámaras que simulan la presión del aire a más de 3.000 metros.

Cerca de los 5.000 metros de altitud, el oxígeno disponible se reduce al 50% respecto al que podemos respirar al nivel del mar, es decir, al disminuir la presión barométrica, disminuye el oxígeno que nuestros pulmones son capaces de asimilar.

En contra de lo que cabría esperar, una persona bien preparada físicamente no sufre menos en altura que otra que no lo está. "Es una falsa creencia. El mal agudo de montaña (MAM) depende de características individuales, genéticas. Hay sedentarios fumadores que toleran muy bien la hipoxia, mientras que deportistas en forma han de abandonar zonas elevadas de forma casi inmediata", explica el Dr. Ángel Gutiérrez, especialista en fisiología del deporte del Instituto Nacional de Educación Física (INEF) de Granada.

Los expertos advierten también de que, debido a la falta de oxígeno, el sueño puede no ser reparador y esto puede llevar a los pilotos a cometer más errores por el cansancio acumulado. Algo determinante en los complicados terrenos que recorre el Dakar.

"El mal agudo de montaña es un síndrome neurológico que puede suceder a partir de los 2.500 metros y que consiste principalmente en cefalea, falta de apetito, náuseas, desorientación o trastornos digestivos. En un par de días o tres, generalmente remite. Si alguien tiene una intolerancia muy grande a la altitud sí puede tener mayores complicaciones, pero no es lo más frecuente", explica el Dr. Ginés Viscor, catedrático de fisiología de la Universidad de Barcelona.

Entrenamiento en altitud para el Dakar

"El organismo tiene que responder a una situación de estrés y entonces tiene mayores requerimientos energéticos (más frecuencia cardiaca y respiratoria, mayor diuresis para concentrar la sangre y esto te deshidrata…)", explica lo que tiene que afrontar el ser humano a esas alturas el Dr. Viscor.

"La hidratación es clave a estas alturas. Hay que evitar alimentos con alto contenido en grasas y complicados de digerir. Se aconseja una dieta rica en carbohidratos que compensen la pérdida de azúcares".

Los principales inconvenientes con los que se encontrarán los pilotos del Dakar a esas alturas, en palabras del Dr. Gutiérrez, serán "básicamente el insomnio (ojo a los inductores del sueño que pueden ser contraproducentes, hay que manejar bien los fármacos), el dolor de cabeza, la deshidratación y la fatiga. Hay que cuidar especialmente la alimentación, la hidratación y el descanso".

Los expertos consultados por Motorsport.com dejan claro que lo ideal es que los pilotos realicen "estancias previas en altitud" o "aclimataciones en cámaras hipóxicas" que simulen las condiciones de oxígeno a 4.000 metros.

 

Protocolo de entrenamiento en hipoxia para el Dakar
Protocolo de entrenamiento en hipoxia para el Dakar

Photo by: Reebok Sports Club

"Hay tres maneras de entrenar en hipoxia: la que todo el mundo conoce que es subirte a una montaña y aclimatarte (cuanto más cerca del periodo de competición, mejor); hipoxia en reposo, que es una mascarilla y tumbado te vas aclimatando a una altura concreta (hasta 7.000 metros) y en ejercicio, que es la que más mejoras produce", comenta Iván Rodríguez, jefe del departamento de Alto Rendimiento del Reebok Sports Club.

El metabolismo habitual del ser humano, es decir, la manera en la que funcionan nuestras células, se ve modificado a estas altitudes. "A más altura el cuerpo consume menos grasas, porque para ello hace falta oxígeno. A más altura consumes muchos más hidratos de carbono. Como no lo tengas previsto en etapas largas, te puede dar la famosa 'pájara' (pérdida repentina de energía)", puntualiza Rodríguez.

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Autor Sergio Lillo
Tipo de artículo Artículo especial